Hace aproximadamente 2 mil años, China conquistó el mundo con un producto que cambiaría la vida de las personas, pero sobre todo sentaría las bases de una de las rutas comerciales más importantes del mundo: la seda.

Dos mil años más tarde, vemos como no solo sigue trazando el mismo camino tanto en mar como en tierra, conocido como “la ruta de la seda”, sino que ahora, desde el año 2013, la República Popular de China anunció lo que podría ser el proyecto más grande hasta ahora en la edad moderna.

El Proyecto

Formalmente, el proyecto se denomina “The Silk Road Economic Belt and the 21st Century Maritime Silk Road” o One Belt One Road Initiative (OBOR). Es el megaproyecto con el que China planea impulsar el comercio internacional y por supuesta su propia economía. El objetivo principal de la República Popular de China es el desarrollo e integración para la masa continental llamada Eurasia, basado en un sistema comercial y de comunicaciones.

Como su nombre lo indica, el proyecto, consta de dos partes, a) The Silk Road Economic Belt y b) Maritime Silk Road. La primera originalmente abarca la Antigua Ruta de la Seda, que, atravesando Asia Central, Asia Occidental, y Oriente Medio, llega finalmente a Europa.

Por su parte, la parte denominada The Maritime Silk Road, centra su cooperación en el Sudeste Asiático, Oceanía, el Subcontinente Indio y África Oriental, haciendo uso para ello de las vías de comunicación a través del Mar de China Meridional, el Océano Pacífico y Océano Índico.

El Impacto

Según los sitios oficiales del proyecto y del gobierno chino, se estima un costo total de hasta 8 trillones de USD (aunque sabemos que esto puede cambiar en el futuro), los cuales se obtendrán principalmente de recurso federales del banco central de China, así como el banco de desarrollo asiático, pero también esta abierta la invitación a inversores privados; para un proyecto que se planea finalizar al 100% en el 2050, aunque las estimaciones más optimistas sugieren el funcionamiento para el 2030.

El plan incluye el impacto directo en 65 países de Asia, Europa y África, lo que abarca más del 62% de la población mundial y el 31% del PIB Mundial, y lo más importante, se estima que sobre esta ruta pase aproximadamente el 35% del comercio mundial.

También es importante señalar que más de 100 países han respondido positivamente al proyecto señalando que les afectará de forma positiva.

Recreando la Antigua Ruta de la Seda, China se propone llevar a cabo su Iniciativa OBOR, con la que se pone en juego su prestigio económico como el de su reputación diplomática y comercial.

Es indudable que el éxito del proyecto OBOR le brindará prestigio a China, incrementándole su poder económico, y con él, su influencia política. La economía china
se verá beneficiada en todas sus áreas, en sectores como la construcción, la manufactura,
servicios, su actividad bancaria, etc.

China y sus empresas podrán hacer la transición de exportar productos de bajo valor agregado, a productos con mayor valor agregado mediante proyectos de inversión en alta tecnología que incluyan: trenes de alta velocidad, así como plantas nucleares.

De este modo, el sector de servicios se verá favorecido y ampliado. China podrá así consolidar su posición de potencia regional no solo en Asia Oriental, sino en toda Asia, África e incluso Europa, fortaleciendo su posición como actor de relevancia a nivel mundial.

Fuentes:

• https://www.beltroad-initiative.com/ Sitio oficial de la Iniciativa OBOR.
• https://esp.yidaiyilu.gov.cn/ Portal de la Franja y la Ruta en Español.
• Banco Mundial.
• http://english.www.gov.cn/beltAndRoad/ Sitio oficial del gobierno Chino en Inglés.

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